4 de mayo. En Santiago los secundarios realizan una marcha frente al Ministerio de Educación por PSU y el pase escolar. Culmina con una fuerte represión y más de 600 detenidos.
5 de mayo. Zilic se reúne con la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) y promete una respuesta para el jueves 11 de mayo al pliego de peticiones.
10 de mayo. Los estudiantes secundarios realizan una jornada nacional de protesta. Demandan pase escolar gratuito y sin límites de horarios, gratuidad PSU, revisión JEC. La respuesta del gobierno fue la represión: culmina con más de 1. 200 detenidos. La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) reúne en ese momento a alrededor de 60 colegios. Entre sus declaraciones de esos días afirmaba que “siempre se realizan mesas de diálogos. Nosotros queremos algo resolutivo, no promesas”.
11 de mayo. Reunión de los secundarios con Zilic en que se avanzaría a cuerdos como el uso ilimitado del pase escolar.
15 de mayo. La ACES firma un protocolo de acuerdo con la Subsecretaria de Transporte para uso ilimitado de pase escolar. Los voceros recuerdan que aún faltan los demás puntos de su petitorio, como la gratuidad del pase y la revisión de la JEC. Respecto de la PSU, el gobierno ofrecía gratuidad hasta el 2° quintil, y los estudiantes pedían como mínimo hasta el 3°, a lo que el gobierno accedería, además de aumentar las becas completas de 11 mil a 30 mil. El Gobierno pide tres meses parea estudiar estos puntos, en especial la gratuidad del pase. Los estudiantes convocan a nuevas protestas para el jueves 18. El Gobierno, en respuesta, decide suspender la mesa de diálogo. El Mercurio, en una editorial, afirmó que “es razonable, por lo tanto, la decisión adoptada por la autoridad” (17/5).
18 de mayo. Convocatoria a nueva jornada de protesta nacional. El gobierno decidió negar la autorización. Para evitar incidentes, la ACES creó comisiones de seguridad identificadas con bandas blancas. De todos modos, la represión fue brutal, como contra los estudiantes que se protegieron en la facultad de Derecho de la Universidad de Chile, lo que culminaría en casi 700 detenidos en todo el país. A pesar que el gobierno rompió la mesa de diálogo, con aprobación de la derecha a través de uno de sus medios, El Mercurio, plantea que retomen el diálogo y que son “estudiantes secundarios sin experiencia”.
19 de mayo. Comienzan las tomas. Los primeros colegios son el Instituto Nacional y el Liceo de Aplicación. En adhesión, no ingresan a clase los estudiantes del ex Confederación Suiza, y están en asamblea discutiendo su adhesión el Liceo n° 1 Javiera Carrera. Exigen un pronunciamiento de Bachelet el 21 de mayo. Por el contrario, el Gobierno insiste en sus tesis de instrumentalización política, apuntando al PC. La ACES responde que entre sus dirigentes también hay militantes de la Concertación, y que sus decisiones son “resultado de decisiones soberanas de los estudiantes”, y también plantean el apoyo de docentes, codocentes y paradocentes.
22 de mayo. Instituto Nacional se declara en paro indefinido. El alcalde pinochetista de la UDI de Providencia. Labbé, ordenó el desalojo del Liceo José Victorino Lastarria, y según la prensa, ordenó el corte de agua y electricidad, que luego fue retomado e inició un diálogo con el alcalde. Comenzó la toma y paro del Liceo Miguel de Cervantes.
23 de mayo. Sigue la adhesión de los colegios emblemáticos: ahora es el turno del Liceo Carmela Carvajal. De los emblemáticos y en Santiago, suman con este 4 (más el Lastarria, el ex Confederación Suiza y el Instituto Nacional), aunque ha comenzando su extensión a Regiones. La principal noticia del día, que conmueve a los medios es que los estudiantes “dan un giro en sus peticiones y radicalizan sus acciones”. Rechazando que Bachelet no se pronunciara el 21 de mayo sobre la crisis de la educación y sus demandas, avanzan a plantear los llamados temas de fondo: el cambio a la LOCE, la JEC y la municipalización. Pidieron una comisión con profesores, alumnos, apoderados, parlamentarios y técnicos, al estilo de la comisión de reforma previsional. Bachelet señala que no se negociará bajo presión.
24 de mayo. Zilic llama a dialogar pero con los estudiantes que no estén en paro o en toma, y anunció la conformación de un Consejo de Educación Chilena. Se informa que ya serían en Santiago 14 los establecimientos movilizados, y 25 mil estudiantes (otros datos hablan ya de 22 colegios y 36 estudiantes). Se informa que la ACES reúne a 67 colegios. Parlamentarios de la Concertación, se pronuncian por cambiar los odiosos amarres de la dictadura como la LOCE. El alcalde UDI de La Florida, Zalaquett, en su calidad de Presidente de la Comisión de Educación de la Asociación de Municipalidades, pide detener las tomas y paros, “ponerse los pantalones” e instruir sumarios. El funcionario de la Concertación, seremi metropolitano de Educación A. Traverso, también reclama intervención, y reivindica el desalojo de Labbé. La Iglesia Católica, a través de su vicario para la Educación, ofrece su mediación. Se realiza una movilización en la V Región, y tomas en colegios de Concepción con la participación de padres y apoderados.
25 de mayo. Los estudiantes convocan nueva jornada de movilización nacional, un paro nacional secundario, de carácter cultural, reflexivo, sin movilización, para el martes 30 de mayo. Reciben el apoyo de la Confech, la CUT, las asociaciones y centros de padres y apoderados. La ACES declara que no depondrán las movilizaciones hasta recibir una respuesta concreta a sus demandas, y que exigen mesas de carácter resolutivo. Los colegios en toma y paro se elevan a más de 40, con más de 70 mil estudiantes. Se incluyen los primeros particulares subvencionados. Se registran movilizaciones en diferentes comunas de Santiago, así como en Iquique, Valparaíso, Rancagua y Concepción, que culminan con más de 60 detenidos. Bachelet retoma la palabra para hablar de una nueva reforma a la educación. El Gobierno retrocede y acepta negociar con estudiantes movilizados. Además se acepta discutir los temas de fondo, como la LOCE. Los medios de prensa ya comienzan a informar, aunque confusamente, de las afiliaciones políticas de los voceros de la ACES.
26 de mayo. Los partidos de la Concertación manifiestan su apoyo a Zilic pero piden que realice “un diálogo amplio y sin exclusiones con los estudiantes”. Empieza a hablarse en los medios del premio consuelo que dice que hay que transformar la crisis en una oportunidad, uno de los latiguillos que se oirán de aquí en más. Reunión del equipo político en que se intentará retomar el diálogo. Se informa que desde el lunes 29 de mayo, la subsecretaria Pilar Romaguera se hará cargo del diálogo con los estudiantes en lugar del Ministro Zilic, en una convocatoria tardía un día antes del paro nacional, intentando desarticularlo. Los medios como El Mercurio anuncian que La Moneda retoma el control de la situación, aunque en campaña electoral por la UDI al mismo tiempo señalan que los estudiantes le doblaron la mano al gobierno. La derecha cambia de posición y la UDI declara apoyo a algunas de las demandas: tarde, habla de apoyo a gratuidad PSU, cuando lo que se está discutiendo es la LOCE, la municipalización y la JEC. El primer colegio privado, el Altamira, se suma a los paros.
27 de mayo. Acercándose a la convocatoria al paro nacional secundario, se informa que ya son más de 100 colegios y más de 120.000 los estudiantes movilizados. Zilic en reportaje admite que se trata de “una protesta contra la sociedad chilena en su conjunto”. Se informa que se suman los colegios industriales y técnicos en regiones en forma generalizada. Los medios comienzan a hablar de la crisis social que debe enfrentar el gobierno. Y del triunfo de los estudiantes logrando imponer su agenda. Los titulares periodísticos, hablan de la “rebelión de las mochilas”, la “revuelta estudiantil” y hasta la “revolución pinguina”, poco después será el “mayo chileno”. RN pide la cabeza de Zilic.
28 de mayo. Ya se habla de 200 colegios y más de 280.000 estudiantes movilizados en todo Chile. El Mercurio inicia su serie de notas advirtiendo contra el intento de volver al “Estado docente”. Al mismo tiempo, se habla del consenso nacional sobre la insatisfactoria calidad de la educación chilena y la necesidad de resolver esta crisis. Se informa que ya la Asamblea de Estudiantes Secundarios (AES) agrupa a más de 90 colegios.
29 de mayo. Reunión de senadores con los estudiantes para recibir sus demandas, tras la cual, de todos los bloques, les expresan su apoyo. Se realizó la mesa de diálogo con la subsecretaria Romaguera en el Ministerio de Educación. Los estudiantes se retiraron de la reunión, calificando de una falta de respeto que se recibiera sólo a 12 representantes, cuando se había invitado a todos a discutir, llegando al Ministerio de cientos de estudiantes, quedando afuera los enviados de Regiones. Se realizó una evaluación en una asamblea que reunió a más de 2000 estudiantes en el Liceo de Aplicación antes de emitir una opinión. Es día, movilizaciones y asambleas espontáneas se realizaron en todo Santiago, y el resto del país. El Colegio de Profesores y la FECH también convocan al paro nacional de los secundarios. La UDI vuelve a cambiar de posición y plantea que estaría abierta a discutir las LOCE. Los estudiantes concluyen que exigen una mesa de trabajo con compromisos firmados de que habrá cambios. Se comienza a hablar de la agenda corta (las demandas económicas) y la agenda larga (las demandas de fondo). Los empresarios de la educación comienzan a intervenir: la FIDE (Federación de Instituciones de Educación Particular) llama al Gobierno a ejercer el principio de autoridad para parar la escalada de la lucha, la Corporación Nacional de Colegios Particulares manifiesta su inquietud, y la SIP (Sociedad de Instrucción Primaria) advierte que haya cuidado en la modificación de la legislación actual para no perjudicar a la educación privada. Bachelet hace un gesto de respaldo a Zilic invitándolo a una gira presidencial a regiones. Se informa que aún, sólo 27 liceos estarían en toma o paro, aunque este díaes cuando se van sumando preparándose para el paro nacional del día siguiente. La AES se reorganiza con voceros por zonales: norte, sur, oriente y poniente en la RM.
30 de mayo. El paro involucró a más de 900 colegios, 800.000 estudiantes (más del 80% de los secundarios), 11 de las 13 Regiones. Además, más de 100.000 universitaros con tomas, paros o jornadas de reflexión. La durísima represión a las movilizaciones obligó a admitir que hubo lo que llaman “excesos”, terminando en más de 700 detenidos. Al mismo tiempo, se realiza la mesa de diálogo, ahora con Zilica según exigencia de los secundarios, en la Biblioteca Nacional. Los medios hablan de la primera crisis nacional que enfrenta el gobierno. De la perplejidad de todos los partidos. Todos hablan de los errores del gobierno. Incluso de que se tiene en jaque al Gobierno. El Mercurio, el día del paro, lo califica de “un día crítico”, un “precedente negativo”, y hasta de que prevalece “un clima de ilegalidad”; y al día siguiente, como balance, hablará de “una crisis transversal de dimensiones nacionales” que logró cambiar la agenda nacional lo que significa “una señal de alerta para nuestro sistema institucional”. Diputados de la Concertación manifiestan que es necesario fortalecer el derecho a la educación. La UDI da otra voltereta y dice que habría que ver otros temas antes de hablar cambiar la LOCE, incluso que no considera prioritario su reforma. La AES define que la oferta del gobierno en la mesa de diálogo en la Biblioteca Nacional, no satisface aún sus demandas. Que continuarán dialogando, y mantendrán las tomas y paros. Por primera vez intervienen los empresarios como clase, y en boca del presidente de la Sofofa,, B. Philippi, plantean lo mismo de transformar la crisis en una oportunidad para avanzar en una reforma a un sistema educativo que también considera en crisis. Se decide que el Comité Político de La Moneda tome el control de la crisis, sacándolo del ámbito sectorial exclusivamente.31 de mayo. Se remueve al jefe de Fuerzas Especiales de Carabineros por la represión excesiva. Bachelet se dirige nuevamente al país anunciando esta decisión, y declarando “justas y legítimas” las demandas de los estudiantes. La derecha reclama furiosa. El Mercurio declara en peligro la libertad de enseñanza. En la continuación de la mesa de diálogo, ahora en la Recoleta Dominica, los estudiantes advierten que de no haber una respuesta a sus demandas para el viernes 2 de junio, se convocará a un paro social para el lunes 5 de junio. Los temas tope de la agenda corta (la gratuidad del pasaje) cedieron su lugar a los temas de fondo. La CUT se adelanta en declarar que no adherirá al paro, aunque realizaría otras medias en solidaridad. La FECH inicia la toma de la Casa Central. La Confech declara que apoyará, así como algunos sindicatos. La derecha plantea interpelar a Zilic. Los medios de comunicación comienzan a hablar de la división al interior de la AES por las diferentes filiaciones militantes de los voceros, lo que rechazan una y otra vez desde ahí en adelante, ratificando la primacía de las resoluciones de la AES.
1° de junio. Se producen agresiones de los sostenedores en defensa de su propiedad privada: los colegios. Se hackea por unos instantes la web del Simce. La FIDE declara que suspendería las clases (una especia de “lockout”, es decir, paro patronal), si no se les garantiza seguridad. Nueva intervención empresarial: el Presidente de la CPC H. Somerville plantea realizar una comisión al estilo de la comisión Marcel de Reforma Previsional. A la noche, Bachelet habla por cadena nacional, y se comienza a hablar de la “reforma de la calidad”, lo que se iniciaría con la constitución del Consejo Asesor Presidencial, para presentar al Parlamento propuestas y un proyecto de ley de reforma de la LOCE. La intención clara es desarticular el paro social convocado para el lunes 5 de junio. Poco antes se había reunido con la CUT que declaró no paralizaría aunque declarando su solidaridad, y por la tarde el Ministro de Interior A. Zaldívar con la directiva del PC que declaró que las parte debían flexibilizar sus posiciones, según información de los medios. Circula una carta del Relator Especial sobre el Derecho a la Educación de la Comisión de la DDHH de la ONU expresando su preocupación por la represión, y recordando las declaraciones de la ONU sobre derecho a la educación y gratuidad para la enseñanza primaria e incluso secundaria. El Mercurio reproduce artículo del semanario imperialista The Economist que escribe que se trata del “mayor despliegue de insubordinación civil que se había visto desde 1990”. Los voceros de AES declaran que antes de poder realizar un pronunciamiento deben consultar a la asamblea.
3 de junio. Los estudiantes rechazan los anuncios de Bachelet: Aunque una de las consignas agitadas ha sido “el cobre por el cielo, la educación por el suelo”, los medios deben informar que las medidas cuestan 200 millones de dólares, que se cubrirán “sólo con las platas del actual presupuesto y sin echar mano de los excedentes del cobre o sus intereses” (La Tercera, 3/6). Se informa que no hay marcha atrás en la convocatoria al paro social. Los estudiantes suman a sus demandas la extensión al verano del uso del pase, y la integración del Consejo Asesor, entre otras. La AES se ha transformado en Asamblea Nacional de Estudiantes Secundarios. César Valenzuela, uno de los voceros con más presencia mediática anuncia su renuncia a la vocería; cunden los rumores de división de la Asamblea (y los esfuerzos porque se divida). Los estudiantes responden con la consigna “ni divididos, ni desgastados”. Los medios hablan del manejo errático y débil del gobierno, de la pérdida de control de la agenda política, al mismo tiempo que hablan de la apuesta a retomar el control de la crisis, y favorablemente de los anuncios planteados. Nuevo cambio de posición en la UDI: que estaría abierta a modificar la LOCE si no se afecta la libertad de enseñanza. El Gobierno califica sus anuncios del máximo esfuerzo posible, de su última palabra, que no habrá más modificaciones, por lo que avanzará en esta reforma con o sin paro.
4 de junio. En los análisis y artículos de fondo periodísticos sobre la “reforma de la calidad”, se comienza a hablar de flexibilizar a los profesores (tocar el Estatuto Docente, etc), de profundizar la descentralización (más municipalización), de aumentar los subsidios (aumentar una de las principales fuentes de ganancia de los empresarios de la educación). También se prepara un clima represivo: ante la presencia de voceros del FPMR en el INBA, donde se realizó la reunión para coordinar el paro social, se comenzó a hablar de los violentistas, la instrumentalización política, etc, con el fin de amedrentar, recrear el clima de criminalización e intentar desarticular el paro social. Los estudiantes rechazaron estos intentos.
5 de junio. El paro social se desarrolla, aunque como un nuevo paro nacional erstudiantil secundario, con más de 650.000 estudiantes movilizados. Junto a ellos, alrededor de 400.000 universitarios. Aproximadamente 1 millón de estudiantes paralizaron en todo Chile. Los sindicatos de trabajadores sólo adhirieron sin paralizar (ANEF, Confenats, Confusam, la CUT), salvo el Colegio de profesores, y algunas paralizaciones (como por una hora a la mañana de los funcionarios del SII, algunos trabajadores de la Salud, o los funcionarios del Mineduc). Bachelet declara que el paro era innecesario. Según encuestas, el 87% está de acuerdo con las movilizaciones, aunque el 61% considera que las medidas anunciadas por Bachelet son un avance.6 de junio. Negociaciones se retoman con los “buenos oficios” del senador M. Ruiz- Esquide, que el gobierno desautorizará para reafirmar su posición de no negociar nada. Los voceros declaran que se habría alcanzado un principio de acuerdo, de compromiso de reforma LOCE por escrito, que debía ser ratificado por la Asamblea. Se informa que el Liceo Lastarria estaría dispuesto a bajar la toma, lo que iniciará una activa campaña para dividir a la Asamblea Nacional, aunque no logrará del todo los resultados buscados. Bachelet envía al Congreso proyecto de ley de reforma constitucional que asegure el derecho a la educación pudiendo recurrir a Tribunales. La derecha demanda que Bachelet no realice su gira pro Estados Unidos y Centroamérica. Un grupo realiza una acción descolgada tomándose la sede de la UNESCO, lo que contribuye a debilitar la Asamblea Nacional como organismo, en los mismos momentos en que arrecian las políticas para dividirla aunque aún demuestra mantener su vitalidad. Casi 2.000 estudiantes se reúnen en la Asamblea del Barros Borgoño para determinar los pasos a seguir, en una de las asambleas más grandes que se han realizado hasta entonces. Se determina exigir el 50% + 1 de participación de “actores sociales” en la Comisión Asesora, y la firma de Bachelet en la carta enviada con las nuevas exigencias. El Gobierno lo rechaza.
7 de junio. El gobierno anuncia la composición del Consejo Asesor. Incluirá 74 personas. De estas, 12 estudiantes, entre secundarios y universitarios, lo que significa un 17% de representación. En sesión del Senado donde expone Zilic, los secundarios presentes, se retiran repudiando la discusión, por la escasa importancia que se le asigna al problema. Comienzan a bajarse algunos colegios, en forma minoritaria. La derecha cuestiona que el Consejo Asesor no sea más reducido y solamente de técnicos. El Diario Financiero reproduce otro artículo del semanario imperialista británico The Economist que escribe que “el auge del cobre es bendición disfrazada”, e indicando que “se volvería más difícil reducir las demandas populares para gastar (...) un ejemplo de esto es el reciente paro de dos semanas de los estudiantes secundarios en demanda de un mayor gasto educacional”.
8 de junio. En confusa conferencia de prensa, los voceros rechazan la conformación del Consejo Asesor.
9 de junio. La Asamblea Nacional anuncia el fin de las movilizaciones, y que enviarán delegados al Consejo Asesor.